Estamos ante una situación mundial sin precedentes. Una situación que nos obliga a dar un giro de 360 grados y cambiar por completo nuestra rutina establecida. Todo esto con el propósito de detener y hacer frente a la pandemia que actualmente vivimos.
Las noticias internacionales tienen una característica muy particular, una característica que hace pensar al lector que esa situación, que se gano la primera plana o los titulares, no le afecta por el simple hecho de estar lejos o que sucedió del otro lado del hemisferio. Eso nos hace sentir que estamos exentos, pero esta vez no fue el caso. No fue a hace mucho cuando empezaron a surgir las noticias sobre un nuevo virus, que pronto se expandía por todo un continente y que su llegada a nuestro país tarde o temprano iba a suceder. Pero, llego y ahora lo único que esta en nuestras manos es hacerle frente no solo con las medidas de higiene correctas sino quedándonos en nuestros hogares.
No es fácil y no solo será para muchas personas. No salir a las calles y no llevar acabo la rutina diaria por un determinado tiempo puede llegar a ser muy extraño. La sociedad y todo el mundo por ahora va a cambiar sus ámbitos por lo menos por los siguientes dos meses. Cambiamos las clases presenciales por clases en línea. Un reto tanto para los alumnos como para los docentes y las instituciones. Un reto que impulso a la comunidad estudiantil a trabajar como lo que es, una comunidad. Algunas de las empresas tuvieron que enviar a sus empleados a trabajar desde casa, eso en un contexto de suerte, porque para otras empresas no es viable enviar a sus empleados a trabajar desde casa.
El tener la posibilidad de hacer trabajo en casa o tomar clases en línea es un lujo que mucha gente no comprende. Podremos estar cambiando de rutina y de ámbitos porque tenemos la posibilidad de hacerlo, tenemos los recursos y el poder adquisitivo para hacerlo. Pero, recordemos que México es un país donde la mayoría de su población es vulnerable en muchos ámbitos. Siempre se ha dicho que se aprecia lo que se tiene hasta que se pierde. Este confinamiento voluntario debería ser un momento para reflexionar y comprender que aunque estamos en una situación de crisis global, seguimos siendo mas privilegiados que otros. Debemos reflexionar y apreciar lo que tenemos y lo teníamos. Debemos hacer una introspección sobre que elementos de nuestra cotidianidad añoramos y cuales casi olvidamos. Es momento de discernir que factores son realmente importantes en nuestra cotidianidad para sacar lo mejor de nosotros ante esta situación e incluso después. Tiempos difíciles son los que hoy vivimos y según las estadísticas podrían venir peores en cuanto a la economía una vez que acabe esta pandemia. Debemos tomar fuerza para hacer frente a esta situación ahora y después ya que el futuro en estos momentos es incierto. Algo si es seguro, una vez que la sociedad pueda volver a su ritma acelerado de vida, la sociedad regresa con una perspectiva diferente. Regresaremos con una visión del mundo distinta.
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